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domingo, 23 de febrero de 2014

Reflexión D.G.E. 22/2/14 (Corregido)

(Audio Corregido y completo)
(Duración 1 hora 30 minutos)

TEMAS
·               La Cruz
·               Símbolos – Reliquias
·               La Intuición
·               ¿Por qué venimos a este mundo material?
·               ¿Estamos en condiciones de recibir y comprender a Jesús de Nazareth?
·               ¿Nos sinceramos con el Bien, para buscar a Dios?

Link de Audio:


viernes, 20 de septiembre de 2013

Extracto de Periódico La Idea Nueva Nº15


LA DIRECCIÓN GENERAL ESPIRITUAL a tavés de la Secretaría de Conocimentos Espirituales dá a conocer alguna de las preguntas que 
efectúan los radio escucha de Radio Basilio y 
que  llegan a nuestro correo via internet juntamente con las 
respuestas dadas para ilustración de todos.-
1. Espiritualmente, ¿qué es la gravedad?
Con el objetivo de analizar el tema, efectuamos un resumen 
y ampliación de conceptos según el capítulo 3 del libro De la 
Creación a la Reencarnación:
Cuando los grupos etéreos en el error en forma violentísima se enfrentaban entre sí, producían el fraccionamiento de 
una indeterminada cantidad de espíritus y fracciones eté-
reas que vibraban en forma inarmónica. 
Esto, mentalmente, se apreciaba como que especies de 
enormes nubes negras colisionaban enérgica y bruscamente 
unas contra otras y generaban como chispas y desprendimientos, demostración de que los espíritus estaban fraccionándose.
Esos mismos aglomerados de unidades y fracciones espirituales se reagrupaban para continuar generando nuevos 
enfrentamientos que dejaban como secuela más fracciones 
etéreas vibrando en forma cada vez más desordenada. 
Estas, por las continuas y rápidas contiendas, y el fraccionamiento incesante, parecían haberse “pulverizado”. 
Esos fragmentos etéreos, por su “efervescencia”, daban la 
certeza de su gran desarmonía espiritual y rebeldía extraordinarias. 
Su existencia podría compararse a la experiencia de tener 
que vivir con el cuerpo mutilado.
Cuando se delimitó la dimensión del Universo material, allí 
se produciría, primero la formación de la materia y posteriormente tendría su origen el Cosmos.
Formación de la Materia
En esa dimensión donde se estaba formando el universo, las 
fracciones etéreas continuaban vibrando en un estado espiritual de tanta convulsión y desorden caótico que, sumado 
al cambio en el estado de vibración y energía espirituales 
que iban adquiriendo, produjo el inicio de un proceso que 
tendería a su estabilización.
Este incipiente proceso favorable estaba orientado por los 
Ordenamientos Espirituales, particularmente el de la Evolución y el comienzo de la manifestación de las Leyes Naturales, que las fracciones etéreas apenas reconocían por la 
proporción de su atributo Inteligencia. 
Con la mente se pudo captar que en el primigenio espacio 
para la formación del Universo material se producía como 
una gran expansión. Daba la apariencia de que unidades 
y fracciones etéreas querían salir de él y romper la senda 
elaborada por los espíritus de Luz. “Chocaban” contra ella y 
entre sí, pero no podían continuar irradiándose más allá de 
ese ámbito, totalmente limitado. 
El resultado de esas impresionantes colisiones espirituales 
que parecían una secuencia en cadena interminable, expandiéndose y retroalimentándose, fue la liberación de una poderosa energía, distinta a la etérea que se había observado 
en los enfrentamientos espirituales anteriores, fuera de esta 
dimensión material.
Al mismo tiempo que las fracciones espirituales colisionaban contra esa senda, iban formando como vertiginosos 
remolinos espirituales. Este cambio de movimiento, en un 
momento y lugar determinado, dio inicio al tiempo, espacio 
y movimiento materiales. 
Las fracciones etéreas, al realizar movimientos de rotación a gran velocidad, como si 
fueran pequeñas espirales o remolinos giratorios, iban adquiriendo una energía que las 
ordenaba o estabilizaba.
A la percepción espiritual daba la impresión de que era el 
Fluido Espiritual el que las estabilizaba. Sin embargo, puede 
entenderse que eran las fracciones etéreas las que estaban 
produciendo un cambio en su estado vibratorio y ello se expresaba en el Fluido Espiritual que las contenía.
En esos rápidos movimientos giratorios, las 
fracciones etéreas, aumentaban notablemente 
su energía y, aunque “chocaban”, 
ya no se fraccionaban.
En el Fluido Espiritual comenzaba a actuar una incipiente 
fuerza natural que, a modo de magnetismo atraía entre sí a 
las fracciones espirituales en veloz movimiento de rotación. 
En la atracción de diferentes fracciones etéreas, aunque 
cada una poseía su particular modo de vibrar, comenzaron a 
accionar como pequeños sistemas.
La unión de fracciones espirituales en vibración 
caótica, conformó las primeras estructuras de 
materia.
Dicho de otra manera:
Al unirse diferentes fracciones etéreas mediante la acción 
de las primeras fuerza naturales, el modo de vibrar del conjunto permitió la formación de la materia.Periódico La Idea Nueva Nº15 15
¿Cómo se produjo la unión de diferentes fracciones etéreas, 
si solo pueden hacerlo las que están purificadas?
Parecía como que absorbían el Fluido Espiritual de ese espacio y que a su vez, en este se manifestaba una fuerza natural 
de tal característica que las ligaba.
Esas espirales giratorias, en sus continuos choques y colisiones generaban como un campo eléctrico que, a su vez, 
las atraía. 
Se debe interpretar tal unión como si fuera una cohesión y 
no un amasamiento. En dicha cohesión hay espacios de Fluido Espiritual a través de los que actúan incipientes fuerzas 
físicas.
Cada estructura de materia estaba formada por 
dos o más fracciones espirituales que podían 
corresponder al fraccionamiento de diferentes 
espíritus, o no.
Únicamente las fracciones espirituales intervinieron en la 
formación de la materia.
Refiriéndose a las fracciones etéreas, el paso de la existencia totalmente espiritual a la formación de la materia, también es denominado, en la doctrina, transmutación . Con la 
salvedad de que las fracciones espirituales que formaron la 
materia no se han convertido en “otra cosa”, ni perdieron 
su esencia; sino que solamente han cambiado su forma de 
vibrar y continúan manteniendo la proporción de sus atributos. 
De lo antedicho se concluye que:
Esas fracciones espirituales que conformaron la materia están sujetas a las Leyes de la Naturaleza.
A pesar de no haber perdido la parte proporcional de los 
atributos del espíritu, la cohesión espiritual en que se encuentran les impide accionar en forma individual y lo hacen 
siguiendo siempre los ordenamientos de la física, la química 
o la biología, por ejemplo.
Por lo tanto, respecto de la formación de la materia, a partir 
de ese momento, ya no se puede hablar de fracciones espirituales, actuando individualmente, porque han transmutado. Por ese motivo la materia puede ser captada por instrumentos o aparatos que estudian su estructura atómica y 
molecular. Hay que recordar que tanto las unidades como 
las fracciones espirituales no pueden ser detectadas por 
ningún dispositivo material.
Las fracciones etéreas que conforman la materia, no pueden cambiar o modificar las Leyes naturales a las que están supeditadas como estructuras materiales. Dicho de otra 
manera, el accionar de las fracciones etéreas en condición 
física no es cuestión de su “voluntad”.
Los físicos, los astrónomos, por ejemplo, entienden que 
todo lo que ocurre en el cosmos es la resultante de la acción 
de fuerzas que se diferencian entre ellas por el intercambio 
de tipos diferentes de partículas de materia.
Al respecto, hasta la fecha, llegaron a reducir las fuerzas del 
universo a cuatro fuerzas o interacciones fundamentales: 
1. Gravitatoria 
2. Electromagnética 
3. Nuclear débil  
4. Nuclear fuerte 
1- Gravedad: es la responsable de la atracción universal entre los cuerpos; de la cohesión de los cuerpos celestes 
como los planetas, estrellas y galaxias y de regular sus movimientos tal como ocurre con el movimiento de los planetas 
alrededor del Sol en nuestro sistema solar. Es la más débil 
de las cuatro fuerzas y la menos comprendida. Es probable 
que se transmita por partículas de materia llamadas gravitones. 
En resumen, las fuerzas del universo, como la fuerza de gravedad, tienen su origen, primero,
en la energía espiritual producto de la unión por cohesión 
de las diferentes fracciones etéreas que conformaron la materia del universo, como se ha explicado anteriormente. 
Pero una vez producida la transmutación ya actuaron las 
fuerzas naturales con los efectos en el espacio.
2. ¿Cómo pueden tener tanta destreza los espíritus que llegan por primera vez?
Ofrecemos un resumen y ampliación de conceptos según el 
libro Conversando con mi cuerpo, capitulo 4.
Los espíritus que llegan a ser nuevamente humanos, ya 
tienen experiencia de haber nacido, vivido y dejado este 
mundo. Sin embargo, aquellos otros que lo hacen por primera vez, si bien no tienen la experiencia humana, cuentan 
con una mente integrada por fracciones etéreas que efectivamente tienen experiencias de haber participado en esta 
dimensión humana y, por ese motivo, resultan tan sorprendentes sus acciones humanas en los distintos órdenes: arte, 
letras, técnica, etc.
Una vez tomada la decisión de llegar a este planeta,
el ser espiritual, busca o acepta determinado embrión que 
esté acorde al logro de su evolución espiritual.
En el inicio de la concepción, con la formación del
cigoto, producto de la fecundación de las células germinales 
humanas, el espíritu (en general) sostiene en forma etérea 
el proceso espiritual de los primeros días de desarrollo del 
embrión, pero aún no está unido a él. 
Al octavo día, aproximadamente, cuando el embrión
logra implantarse en el útero materno, la unidad espiritual 
conforma y sostiene los componentes etéreos   (vínculo de 
Fluido Espiritual, mente y pericuerpo), para unirse al embrión. Además, asume la responsabilidad en cuanto a la 
provisión y conducción de las fracciones espirituales necesarias que intervendrán en la vida espiritual del cuerpo que 
se está gestando. 
La presencia espiritual de la mente 
se establece desde el momento de la unión 
del espíritu a la vida humana y 
permanece hasta que esta finaliza.
El espíritu es quien tiene la intencionalidad, la mente solamente la codifica para elaborar el pensamiento.
La elaboración del pensamiento que efectúa la mente depende de la recepción de las vibraciones espirituales que 
emite el ente directriz y de la actividad cerebral, en forma 
paralela.16 Periódico La Idea Nueva Nº15
Estos conocimientos espirituales nos permiten hacer una 
diferenciación respecto a la comparación que se suele establecer entre la mente y una página en blanco sobre la que se 
hacen impresiones.
1. Desde el punto de vista de la grabación que efectúa la Mente respecto a la experiencia que corresponde a la 
vida presente de un espíritu en condición humana, podemos 
utilizar esa analogía porque nunca el sistema mente puede 
contener representaciones mentales que pertenezcan a una 
vida previa de la unidad espiritual.
La mente es una página en blanco 
solo cuando consideramos que contiene información exclusivamente referida a la vida humana 
presente de un espíritu.
2. Sin embargo, respecto a la arquitectura y funcionamiento general del sistema mente, las fracciones espirituales integradas tienen la capacidad innata para efectuar los 
procesos necesarios para la elaboración del pensamiento. 
Antes del nacimiento del ser humano, la mente ya está estructurada en forma general y solo falta ir especificando sus 
contenidos en relación con el medio interno (espíritu – pericuerpo – fracciones espirituales dirigentes de los órganos, 
células, etc.) y externo (conocimiento del mundo, de las relaciones interpersonales, sociales, experiencia propia, etc.). 
Por ejemplo: El contacto con la lengua materna permitirá que 
un niño vaya adquiriendo el lenguaje, pero ya están dadas 
las estructuras generales mentales que lo hacen posible.
La mente no es equiparable a una página en 
blanco cuando consideramos que su estructura 
general ya está preparada 
para procesar la información de una vida, desde 
antes del nacimiento del ser humano.
Hay, en la mente, información innata acerca del modo de 
generar las representaciones mentales y los procesos involucrados en la generación del pensamiento, que no pueden 
ser explicados en esta ciencia espiritual sin el conocimiento 
de la participación activa y dinámica de las fracciones espirituales integradas.
3. ¿El Fluido Espiritual cambia de nombre según el tipo 
de estado espiritual? ¿Hay un desplazamiento de dimensiones espirituales cuando se realiza la práctica de Impartir 
Fluido Espiritual?
En principio, tenemos que recordar que el Fluido Espiritual 
no cambia de nombre según “el tipo de estado espiritual” 
sino según las fracciones etéreas que contenga o no.
El Fluido Espiritual Eternidad no contiene fracciones espirituales.
El Fluido Espiritual con fracciones espirituales purificadas, 
justamente tiene esas fracciones referidas.
En la tarea de Impartir Fluido Espiritual, el Guía espiritual 
de Escuela o los espíritus de la Obra son quienes orientan 
la llegada de las fracciones espirituales purificadas que son 
vehiculizadas por intermedio del Fluido Espiritual Universal. 
Por ese motivo, no hablamos de Fluido Eternidad, porque 
este no contiene fracciones espirituales nunca.
Tampoco hay un desplazamiento de dimensiones espirituales, sólo se produce como un sendero de Fluido Espiritual 
que conduce a las fracciones etéreas, en esta dimensión espiritual intermedia humana.
Por otra parte, ningún ser humano aporta fracciones espirituales correspondientes al llamado Fluido Espiritual de su 
pericuerpo durante dicha tarea espiritual. Las fracciones 
espirituales purificadas ingresan al pericuerpo, aportan la 
energía espiritual a las dirigentes de órganos, aparatos o 
sistemas y luego se retiran.
Por ahora, utilizamos la palabra Fluido Espiritual, pero se 
puede razonar pensando en vibraciones espirituales que 
vehiculizan fracciones etéreas. Tal vez, en futuras publicaciones se pueda hablar de Vibraciones Espirituales en la dimensión espiritual de la Eternidad y vibraciones espirituales 
en el pericuerpo, etc.