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jueves, 19 de agosto de 2010

“EL PERDÓN ES UNA EXPRESIÓN DE AMOR”

Crecer no es una tarea sencilla. Avances, retrocesos, desilusiones, esperanzas y mucho dolor acompañan el proceso vital del hombre en este mundo, proceso cuyo sentido último es el de la evolución del espíritu.
En este trayecto forzosamente existirán personas que nos lastimen, que nos nieguen aquello que deseamos, que no nos comprendan o incluso que nos traicionen.
Se trate de una herida emocional que nos hayan provocado nuestros padres, de alguien que nos ha olvidado o de un amigo que no ha sabido actuar con lealtad, todos hemos sufrido alguna vez por causa de otra persona.
Ahora bien: ¿Qué sentimos por ese que nos dañó?
¿Intentamos alguna vez comprender porqué actuó de ese modo?
¿Somos capaces de olvidar la ofensa sufrida? ¿Sabemos perdonar?
Cuando las cicatrices no logran cerrarse y el rencor continúa anidando en nuestro espíritu, su energía actúa como un veneno. Muchas de nuestras enfermedades se deben a esta contaminación energética, a la ira permanente, a los pensamientos de venganza y destrucción que ocupan nuestra mente. También muchos de nuestros fracasos nacen en este aferrarse a dolores pasados porque allí donde existe el resentimiento difícilmente pueda florecer una actitud positiva hacia los demás.

El perdón es una expresión de amor. El perdón nos libera de ataduras que nos amargan el alma y enferman el cuerpo. No significa que estés de acuerdo con lo que pasó, ni que lo apruebes, no significa dejar de darle importancia a lo que sucedió, ni darle la razón a alguien que te lastimó, simplemente significa dejar de lado aquellos pensamientos negativos que nos causaron dolor o enojo. El perdón se basa en la aceptación de lo que pasó.
La falta de perdón te ata a las personas desde el resentimiento, te tiene encadenado, es el veneno más destructivo para el espíritu ya que neutraliza los recursos emocionales que tienes. El perdón es una declaración que puedes y debes renovar a diario.

Por eso, para curarnos, debemos perdonar.-
Perdonar a quien nos agredió, a quien destruyó lo que amábamos.
Muchas veces la persona más importante a la que tienes que perdonar es a ti mismo por todas las cosas que no fueron de la manera que pensabas.
Perdonarnos a nosotros mismos. Aceptar y cuidar al niño asustado, enojado o confundido que llevamos dentro y rodearlo de un infinito amor.
"La declaración del Perdón es la clave para liberarte".
Convertirnos en amor para que el amor sea. Y entonces así, crecer libres de toda atadura y de todo miedo: crecer en felicidad.
Enviar luz y paz para que la luz y la paz regresen a nosotros.
¿Con qué personas estás resentido?
¿A quién no puedes perdonar?
"Perdona para que puedas ser perdonado"
"Recuerda que con la vara que mides, serás medido..."
El Perdón es de almas grandes… ¡PERDONEMOS!
Y si encuentras que no puedes perdonar, es porque aún no has aprendido a amar.
ENVIADO POR LOS HERMANOS DEL BOLETIN DE LA ESCUELA 38
DE CAPITAL FEDERAL, REVISADO POR LA D.G.E.

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